do | lu | ma | mi | ju | vi | sa |
1 | ||||||
2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 |
9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 |
16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 |
23 | 24 | 27 | 25 | 27 | 28 | 29 |
30 | 31 |
- - 1 -
- ¿Por qué me hamado tanto... ?
Pero le amo, no sé hacer otra cosa. - - 2 -
- Cuando miro hacia atrás,
veo como una especie de acoso divino a mi alma. ¡Ay, cuánto amor ! - - 3 -
- ¡Qué hermosa es la verdad, la verdad del amor! « Me amó y se entregó por mí. »
- - 4 -
- Tienes que borrar de tu diccionario de amor la palabra « desaliento ».
- - 5 -
Cuaresma
- ¿ Quiere que esta Cuaresma sea el desierto
adonde nos vayamos a vivir en profunda soledad con nuestro Esposo divino,
ya que en la soledad es donde Él le habla al corazón ? - - 6 -
- Él está tan celoso de la belleza de tu alma…
Es lo único que busca. - - 7 -
- El sufrimiento nos une a Él con lazos más fuertes.
- - 8 -
- Cuanto más le damos a Dios, más se da también.
- - 9 -
Primero Domingo de Cuaresma
- Si sientes que se te hiela el corazón,
ve a calentarte junto a Aquel que es un fuego de amor
y que, si nos vacía, es para llenarlo todo Él... - - 10 -
- Ten por seguro que Él, en su amor, tiene sus designios sobre ti,
y que, si te pide tantos sacrificios, es para darte aún más. - - 11 -
- Siento profunda compasión por esas almas
que no saben vivir por encima de la tierra y de sus trivialidades.
Quisiera decirles: Sacudíos es yugo que os oprime.
¿Qué hacéis con esas ataduras que os encadenan a vosotras mismas y a cosas de menos valor que vosotras? - - 12 -
- El Señor nos revela que no tenemos que salir de nosotros para encontrarle:sus trivialidades.
Quisiera decirles: Sacudíos es yugo que os oprime. « ¡El reino de Dios está dentro! » - - 13 -
- Un alma que transige con su yo, que vive pendiente de su sensibilidad,
que anda tras los pensamientos inútiles y tras toda clase de deseos,
es un alma que dispersa sus energías: su lira no vibra al unísono
y el Maestro, al pulsarla, no puede arrancar de ella armonías divinas. - - 14 -
- Le amo con su mismo amor.
Es un flujo y reflujo entre el Que es y la que no es. - - 15 -
- El alma que quiere servie a Dios noche y día en su templo
- e refiero a ese santuario interior del que habla san Pablo cuando dice:
« El templo de Dios es santo, y ese templo sois vosotros
- esa alma debe estar decidida a compartir efectivamente la pasión de su Maestro. - - 16 -
Secundo Domingo de Cuaresma
- Cuando te vengan ganas de impacientarte o de decir una palabra contra la caridad,
vuélvete hacia Él y deja pasar ese impulso natural por agradarle. - - 17 -
- Mi corazón despegas cada día
de todos los amores de la tierra,
para apegarlo a Ti, mi Salvador - - 18 -
- Te quiero tanto, mi corazón arde en tal amor por ti,
que no puedo vivir tranquila y feliz mientras Tú, mi Esposo amado, estés sufriendo. - - 19 -
San José
- Le he pedido a este gran san José,
en quien tengo una enorme confianza que venga a mi ayuda. - - 20 -
- Hacer de Redentor con mi Maestro,
también a mí me incumbe esta misión.
Desapareceré para ejercerla
Perdiéndome en su centro por la unión. - - 21 -
- Tienes que construirte, igua que yo, una celdita dentro de tu alma.
Piensa que Dios está allí, y entra en ella de tanto en tanto.
Cuando te sientas nerviosa y desdichada, métete enseguida allí
dentro y cuéntaselo todo al Maestro. - - 22 -
- Cuanto más sientas tu debilidad y tu dificultad para recogerte,
cuanto más escondido parezca el Maestro, más debes alegrarte,
pues entonces eres tú quien le da. Y cuando se ama, ¿no es mejor dar que recibir? - - 23 -
Tercero Domingo de Cuaresma
- El alma más débil, incluso la más culpable, es la que más motivos tiene para esperar.
Y ese acto que realiza para olvidarse de sí misma y echarse en brazos de Dios
glorifica al Señor y le da más alegría que todos los repliegues sobre sí misma y todos los exámenes de conciencia. - - 24 -
- Cuando me reprenden injustamente, me parece que siento
hervir la sangre en las venas y todo mi ser se rebela.
Pero Jesús estaba conmigo, escuchaba su voz en lo hondo del corazón,
y entonces me sentía dispuesta a soportarlo todo por su amor - - 25 -
Anunciación del Señor
- Madre del Verbo, dime tu misterio.
Desde el instante de la Encarnación,
dime cómo pasaste por la tierra
sumergida en constante adoración. - - 26 -
- Oh mi Cristo amado...
ven a mí como Adorador como Reparador y como Salvador. - - 27 -
- Jesús tiene gran necesidad de ser amado y de encontrar en el mundo,
donde tanto se le ofende, almas que se entreguen,
es decir almas totalmente consagradas a Él y a su voluntad. - - 28 -
- A Él le encanta ver que un alma reconoce su impotencia.
Y entonces, como decía una gran santa, el abismo de la inmensidad de Dios
y el abismo de la nada de la criatura se encuentran frente a frente, y Dios abraza esa nada. - - 29 -
- Si somos fieles en vivir de su vida, si nos identificamos con los sentimientos del alma del Crucificado,
y lo hacemos con sencillez, entonces ya no tenemos por qué temer nuestras debilidades,
pues Él será nuestra fortaleza ¿ y quién podrá apartarnos de Él ? - - 30 -
Quarto Domingo de Cuaresma
- ¡Qué feliz se cuando se hace de la propia vida un entrañable tú a tú,
un intercambio de amor, cuando se sabe encontrar al Maestro en lo más hondo del alma ! - - 31 -
- Al pie de tu Cruz, mi Amado,
dulce crucificado,
vengo a repetir que tomes, Amor,
mi corazón, sin retorno.