http://elisabeth-dijon.org
The Prayer in Spanish

 

le manuscrit de la Prière

La Prière en 41 langues
Accueil
La Prière   ... chantée
La vie d'Elisabeth
Une époque
Ses écrits
Une vraie musicienne

La neuvaine

Méditations

échos du Centenaire

Bibliographie 
Catalogue
Le pèlerinage
Textes pour célébrer
Le Carmel de Dijon
Courriel

Parole de la semaine

English Español Deutsch Dutch italiano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

J. M. + J. T.

¡ Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro! Ayudadme a olvidarme enteramente para establecerme en Vos, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Vos, ¡oh mi Inmutable!, sino que cada minuto me haga penetrar más en la profundidad de vuestro misterio. Pacificad mi alma, haced de ella vuestro cielo, vuestra morada amada y el lugar de vuestro reposo. Que no os deje allí jamás solo, sino que esté allí toda entera, completamente despierta en mi fe, en adoración total, completamente entregada a vuestra acción creadora.

¡ Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para  vuestro   orazón ; quisiera cubriros de gloria, amaros... hasta morir de amor ! Pero siento mi impotencia y os pido os dignéis « revestirme de Vos mismo », identificad mi alma con todos los movimientos de la vuestra, sumergidme, invadidme, sustituidme, para que mi vida no sea más que una irradiación de vuestra vida. Venid a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador. ¡

¡ Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios ! quiero pasar mi vida escuchándoos, quiero hacerme dócil a vuestras enseñanzas, para aprenderlo todo de Vos. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero miraros siempre y permanecer bajo vuestra gran luz. ¡ Oh, Astro amado !, fascinadme para que no pueda ya salir de vuestra irradiación.

¡ Oh, Fuego consumidor, Espíritu de Amor, « descended a mí » para que se haga en mi alma como una encarnación del Verbo. Que yo sea para El una humanidad complementaria en la que renueve todo su Misterio. Y Vos, ¡ oh Padre Eterno !, inclinaos hacia vuestra pequeña criatura, « cubridla con vuestra sombra », no veáis en ella más que al « Amado en quien Vos habéis puesto todas vuestras complacencias ».

¡ Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo ! yo me entrego a Vos como una presa. Encerraos en mí para que yo me encierre en Vos, mientras espero ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.

 

21 de noviembre de 1904

 

 

 

 

 

Arabic

Armenian

 

Basque

Breton

Bulgare

 

Catalan

Croatian

Chinese

Czech

 

Dutch

 

Korean

 

English

Esperanto

Estonian

 

Filipino

Finnish

French 

 

German  

Greek

 

Hindi

Hungarian

 

Indonesian Italian 

 

Japanese

 

Latvian

 

Madagascan

Malayalam

Maltese 

 

Polish  

Portuguese 

 

Rumanian 

Russian

 

Sara

Serbian

Slovak

Slovenian Spanish  

Swedish  

Syriac

 

Thai

 

Vietnamese