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¡
Oh ! Bienaventurada Elisabeth,
en tu gran amor a Dios
tú estabas siempre muy cerca
de
las necesidades de tus amigos.
Ahora que tú estás en el Cielo,
delante de la
faz del Señor,
intercede cerca de El
por las intenciones que te
encomendam
(Expresa tus intenciones)
Enseñanos en la fe y en el amor,
a vivir en la Santa Trinidad
en
lo más profundo de nuestro corazón.
Enseñanos, como tu lo viviste,
a irradiar
el amor de Dios
a los hombres
en nuestra vida cotidiana
para ser alabanza de su Gloria.
Reza lentamente un Padrenuestro
y tres Glorias al Padre,
Gloria al Hijo, Gloria al Espiritu Santo.
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