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Nacida en un campo militar el 18 de julio de 1880

 

 

 

 

 

 

la pequeña Sabeth Catez es hija de un Capitán, dotada de un temperamento voluntarioso, turbulento y a veces violento. 

 

 

 

 

A la vez, siente gran atracción por todo lo grande y hermoso y se abre a Jesús, queriendo vencer, por amor, su terrible carácter                                     

      


A los 13 años obtiene el primer premio de piano en el Conservatorio. 

 

Pero su ambición va más allá : Quiere amar a Jesús con locura y consagrarle su vida.

 

Vive como una joven de su tiempo y todo la apasiona: el mar, la montaña, la amistad y también la parroquia, visitar enfermos, la catequesis a los niños y sobretodo y por encima de cualquier otra cosa, la oración.

Cada vez más, Isabel siente la llamada del Carmelo para orar sin fin y acercar la humanidad de Dios. Venciendo la oposición de su madre entra en el Carmelo de Dijon a los 2l años 

 

 

 

 

Es profundamente feliz :
una vida toda de oración, pobre, sobria, pero iluminada por el Sol de la Presencia de Dios y la caridad fraterna.

 

 

 

Después de un postulantado radiante y un dificil año de noviciado, pronuncia sus votos el 11 de Enero de 1903. Hela aquí "esposa de Cristo". 

 

 

 

Se alimenta en la Palabra de Dios sobretodo en san Pablo, convidándole a llegar a ser "alabanza de la gloria" de Dios,  ese "Dios que nos ha amado tanto".

 

Isabel quiere devolver amor por amor en el corazón de lo cotidiano, en la vida de comunidad. En sus cartas comparte a sus amigos, laicos la mayoría, el maravïlloso descubrimiento : todos llamados, todos amados, todos habitados por la Presencia.

 

En 1904 compone su conocida oración : Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro en la que se entrega totalmente....

Enferma del mal de Addison, 
entonces incurable, conocerá en 1906 una larga agonía de nueve meses. En medio de grandes sufrimientos expresa aún el gozo de amar y ofrecerse. Muere el 9 de noviembre de 1906.